KOZABURO celebra diez años de trayectoria mirando hacia la memoria, el denim y la cultura americana desde una perspectiva profundamente japonesa. Para primavera-verano 2027, Kozaburo Akasaka bautiza la colección como “Beat” y encuentra inspiración en el blues estadounidense de mediados del siglo XX, los recuerdos de un viaje al río Ganges y ese particular encanto de las prendas vintage que parecen ganar personalidad con cada uso. El resultado es un armario masculino relajado, nostálgico y deliberadamente imperfecto, donde las prendas parecen estar hechas para envejecer junto a quien las lleva.
El denim vuelve a ser uno de los grandes protagonistas, aunque esta vez aparece lavado hasta adquirir el aspecto de una prenda con diez años de historia. Chaquetas de inspiración sesentera, pantalones acampanados y costuras curvas conviven con camisas de algodón, sudaderas y prendas de punto. También destacan los estampados de bandana de los años cincuenta, recuperados de un archivo personal del diseñador, así como pantalones amplios que juegan con la frontera entre el pantalón y la falda. En paralelo, la sastrería pierde toda rigidez mediante chaquetas desestructuradas y pantalones fluidos.
La colección encuentra su atractivo precisamente en esa mezcla entre pasado y presente. Kozaburo toma códigos del workwear, el denim estadounidense y la sastrería tradicional para reconstruirlos con técnicas japonesas y proporciones contemporáneas. Incluso los accesorios siguen esa filosofía, con gafas de montura fina y zapatos intervenidos que combinan Converse desgastadas con elementos de cuero. Para primavera-verano 2027, KOZABURO demuestra que la ropa masculina puede contar su propia historia a través de las marcas del tiempo, las prendas reutilizadas y una estética que parece más interesante cuanto más vivida se vuelve.
Fotos de Getty Images
El denim vuelve a ser uno de los grandes protagonistas, aunque esta vez aparece lavado hasta adquirir el aspecto de una prenda con diez años de historia. Chaquetas de inspiración sesentera, pantalones acampanados y costuras curvas conviven con camisas de algodón, sudaderas y prendas de punto. También destacan los estampados de bandana de los años cincuenta, recuperados de un archivo personal del diseñador, así como pantalones amplios que juegan con la frontera entre el pantalón y la falda. En paralelo, la sastrería pierde toda rigidez mediante chaquetas desestructuradas y pantalones fluidos.
La colección encuentra su atractivo precisamente en esa mezcla entre pasado y presente. Kozaburo toma códigos del workwear, el denim estadounidense y la sastrería tradicional para reconstruirlos con técnicas japonesas y proporciones contemporáneas. Incluso los accesorios siguen esa filosofía, con gafas de montura fina y zapatos intervenidos que combinan Converse desgastadas con elementos de cuero. Para primavera-verano 2027, KOZABURO demuestra que la ropa masculina puede contar su propia historia a través de las marcas del tiempo, las prendas reutilizadas y una estética que parece más interesante cuanto más vivida se vuelve.
Fotos de Getty Images