Como venida de otro mundo, la colección de Versace se empeña en actualizar los clásicos de la casa: la silueta holgada pero elegante se renueva con tonalidades grises complementándose con detalles de metal que destellan a ritmo de música hip-hop de fondo. Los gélidos tonos arquitectónicos se apropian de abrigos largos de botonadura simple sobre ítems tejidos como jerseys de cuello redondo para darle paso a los complementos de piel: botas de aspecto pesado con suelas gruesas que contrastan con prendas en un pulcro color blanco como biker jackets.
Demostrando su inspiración futurista, Donatella apuesta también por los metales para pantalones de corte recto, accesorios pequeños como bolsas colgadas al cuello y looks totales fusionados también en pieles. De repente los azules fríos (serenidad, como los nombraría pantone)aparecen en cárdigans afelpados, abrigos largos y pantalones de pana,encontrando en su versión espacial con detalles cósmicos que dejan ver las referencias punk en las que Versace basa su nueva colección de invierno,combinando tecnología de cámaras Go-Pro sujetas con arneses par darle paso a accesorios y prendas (camisas, corbatas y bolsas) que lanzan destellos metálicos en una propuesta elegante llegada de otro planeta.



























































