La botánica histórica de Antonio Marras captura la esencia de su colección Primavera-Verano 2026 en Milán



El desfile de moda Antonio Marras Primavera-Verano 2026 cobra vida como un viaje que entrelaza literatura, arte y moda. Inspirada en la estancia en Cerdeña de DH Lawrence y Frieda von Richthofen, junto con Katherine Mansfield y el Grupo Bloomsbury, la colección narra el encanto de Alguer, un lugar para el alma y un paraíso terrenal donde se redescubren la creatividad y la belleza.

La narrativa se despliega a través de prendas que evocan encuentros y desvanecimientos, en una paleta de tonos suaves y sutiles: lila, rosa, dorado, crudo, chocolate, ciruela, polvo y cobre. Tejidos como el jacquard, el damasco, el encaje, el denim y el cuero se combinan con bordados, patchwork e incrustaciones que evocan acuarelas. Las líneas se superponen y se entrelazan: fluidas y fluidas, o andróginas y estructuradas. Batas de diva de Hollywood se alternan con trajes masculinos, vestidos de cóctel y pijamas, en un continuo juego de contrastes y cortocircuitos estilísticos.

Simbolizando las raíces y el amor está el pastor sardo, quien, al defender la tierra de las presiones externas, encarna profundos valores de conexión con los orígenes. Un gesto que nos representa, una historia que nos pertenece. Al mismo tiempo, la muestra presenta piezas originales de trajes tradicionales sardos, demasiado hermosos para ser reinterpretados y demasiado importantes para no ser compartidos: porque la belleza es de todos y todos debemos ser sus beneficiarios.