De lo clásico a lo subversivo la visión de EGONLab para el otoño-invierno 2026 en París

De lo clásico a lo subversivo la visión de EGONLab para el otoño-invierno 2026 en París



Hubo un momento en París en el que la moda masculina dejó de sentirse predecible y empezó a hablar con una voz más cruda y honesta. El desfile de EGONLab durante la Semana de la Moda Masculina Otoño-Invierno 2025-2026 —cuyas propuestas siguen marcando pauta de cara a la temporada 2026— no fue simplemente una presentación de prendas nuevas, sino una declaración estética que tuvo a todos mirando con sorpresa y admiración. La sensación no era tanto ver ropa, sino ver ideas puestas en forma de trajes, abrigos y texturas dispuestos a reinterpretar la masculinidad contemporánea sobre la pasarela.

La dupla creativa de Florentin Glémarec y Kévin Nompeix reforzó con esta colección su peculiar lenguaje de diseño, que combina la sobriedad formal con detalles que rozan lo fantasioso y lo subversivo. En París, EGONLab presentó una propuesta con líneas estrictas y cortes formales que a primera vista parecen clásicos, pero que se retuercen con pulóveres de lana agujereados por anillas metálicas y penachos de cuero que emergen de lo esperado. La paleta de colores se mantuvo en tonos oscuros que transmiten intensidad y reflexión, mientras que las siluetas, aunque anchas y envolventes, se ceñían con cinturones amplios para esculpir la figura masculina de una manera casi ritual. Esta combinación de tradición y transgresión creó un equilibrio único que parecía desafiar las normas sin perder estilo ni elegancia.

Colaboraciones estratégicas jugaron un papel clave en la narrativa de esta colección. La alianza con Zadig&Voltaire aportó un toque rock-chic a la mezcla, visible en grandes bolsos y accesorios de cuero que se integraban con naturalidad en el código visual de Egonlab, ampliando su alcance a públicos que quizás no se hubieran sentido tan atraídos por la moda más vanguardista. Aquella fusión de corte formal, materiales ricos y detalles inesperados generó una sensación de libertad creativa y resistencia estética que quedó grabada en la memoria del público asistente. Más allá de ser una simple exhibición de temporada, esta colección de EGONLab pareció confirmar que el futuro de la moda masculina puede ser tanto intelectual como visceral, sin renunciar a la belleza del oficio ni a la potencia de la expresión personal.






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