La industria del diseño contemporáneo ha encontrado en la colección masculina Otoño-Invierno 2026 de Jeanne Friot, titulada Awake, una de las declaraciones políticas más contundentes de los últimos años. Presentada en el Théâtre du Rond-Point de París, esta octava entrega de la diseñadora francesa no se limita a la exhibición de indumentaria, sino que se manifiesta como una respuesta directa a un clima sociopolítico global que Friot percibe como hostil hacia las comunidades LGBTQIA+ y racializadas. La propuesta utiliza la moda como una herramienta de alerta temprana, transformando la pasarela en un espacio de resistencia donde el cuerpo humano deja de ser un receptor pasivo para convertirse en un territorio de lucha y visibilidad radical.
El despliegue estético de Awake se apoya en una colaboración profunda con el mundo de las artes escénicas, integrando coreografías de Maud Le Pladec y la energía de los bailarines del Ballet de Lorraine. Esta simbiosis entre movimiento y textil permite que las prendas cobren vida propia, desafiando la estática tradicional de los desfiles de moda masculina. En lugar de modelos transitando de forma convencional, el público fue testigo de una performance donde la danza servía para canalizar tanto el duelo personal de la diseñadora tras la pérdida de su abuela como la indignación colectiva ante injusticias sociales recientes. La colección propone que cuando las palabras resultan insuficientes ante la opresión, el movimiento corporal y el vestuario deben asumir el rol de portavoces de la libertad.
Dentro de los elementos visuales que definen esta temporada, Jeanne Friot intensifica sus códigos de diseño habituales con una carga simbólica renovada. Destacan los tartanes históricos que han sido reimaginados mediante la inserción de lentejuelas, así como abrigos rojos de proporciones deliberadamente exageradas que parecen envolver al individuo en un escudo protector. Los cinturones, seña de identidad absoluta de la firma y símbolo de su compromiso con el upcycling, aparecen en lugares inesperados como cuellos de abrigos o vestidos bustier, subvirtiendo las nociones clásicas de la sastrería. Las prendas denotan una construcción artesanal meticulosa donde el cuero metálico y las plumas en los jeans introducen una tensión fascinante entre la ropa de trabajo cotidiana y el ornamento de alta costura.
La industria del diseño con…


















