La Milano Moda Uomo de enero de 2026 deja claro que la moda masculina sigue jugando a dos velocidades: el peso de las grandes casas que marcan el ritmo global y una escena paralela cada vez más rica en propuestas contemporáneas, técnicas y experimentales. El calendario, comprimido entre el viernes 16 y el martes 20 de enero, confirma que Milán sigue siendo el epicentro del menswear europeo, pero también un tablero donde tradición y riesgo conviven sin mirarse demasiado mal.
El arranque del viernes es puro ADN italiano. Firmas como Brunello Cucinelli, Zegna, Ralph Lauren, Boglioli o Jacob Cohën plantean una jornada que respira lujo silencioso, sastrería relajada y ese concepto de elegancia que no necesita levantar la voz. El cierre con Dsquared2 deja claro que, aunque Milán sea sobria, todavía hay espacio para el espectáculo y el exceso bien calculado. Es un primer día que funciona casi como una declaración de intenciones: aquí se viene a vender estilo atemporal, pero sin olvidar que la moda también es show.
El sábado es, sin duda, el día más denso y democrático del calendario. Aparecen pesos pesados como Brioni, Dolce & Gabbana, Bally, Paul Smith o Stone Island, pero también una avalancha de firmas que llevan años empujando la moda masculina hacia terrenos más híbridos, funcionales y urbanos. Nombres como Setchu, Pronounce, Mordecai o Sagaboi confirman que Milán ya no es solo trajes impecables, sino también experimentación, volumen, técnica y referencias culturales cruzadas. Es el día en el que compradores y prensa tienen que afinar el ojo porque lo interesante no siempre está en la primera fila.
La Milano Moda Uomo de ener…


