Ralph Lauren volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los nombres más influyentes del menswear internacional con una colección que conectó tradición, nostalgia y elegancia sin esfuerzo. Más de dos décadas después de su última gran pasarela en Europa, la presentación de la casa estadounidense en pleno corazón de la ciudad lombarda fue uno de los momentos más esperados de la semana, y no decepcionó a los amantes del estilo clásico con un giro actual.
La propuesta de Ralph Lauren para esta temporada viajó directamente a los años noventa, pero sin perder esa sencillez icónica que caracteriza al sello. Inspirada en la estética prep de la Ivy League, el vintage Americana y el sportswear tradicional, la colección fue un mosaico de estilos que parecían hablar de diferentes formas de vivir y vestir hombre contemporáneo. Desde jerseys de rugby con rayas cálidas hasta pantalones amplios de denim, pasando por abrigos estructurados y piezas con motivos camouflage, cada look respiró una versión moderna de lo que significa el estilo americano.
Lo que hizo especial este desfile fue esa mezcla clara entre lo que ya conocíamos de Ralph Lauren y lo que el hombre de hoy busca en su armario. La colección presentó siluetas que combinaban ropa elegante con elementos más funcionales, como boots robustos y tejidos técnicos, sin perder nunca esa sensación de lujo discreto que define a la marca. Se notó también una paleta de colores que equilibraba tonos tierra profundos con acentos más vivos, creando un equilibrio entre lo clásico y lo actual, perfecto para el frío que se avecina.
Ralph Lauren volvió a demo…










































































