Hay temporadas que pasan sin demasiado ruido, y otras que hacen que uno levante la ceja y piense “¿qué está pasando aquí?”. La nueva colección masculina de Saul Nash para otoño-invierno 2026 entra sin avisar pero dejando huella, como esa canción rara que al final no puedes sacarte de la cabeza.
Lo que ha presentado Nash bajo el nombre de Masquerade no es simplemente ropa para abrigarse cuando hace frío, sino una especie de declaración: la ropa puede ser una máscara, una herramienta para jugar con quién eres y cómo te quieres mostrar al mundo. Inspirado en las tradiciones del Notting Hill Carnival y los disfraces venecianos, el diseñador británico ha explorado la idea de identidad como algo móvil y cambiante, mezclando sin pudor la formalidad de un traje clásico con la comodidad del sportswear técnico. Es como si la ropa te invitara a transformar tu persona cada vez que te la pones, sin perder ese puntito cool y urbano que marca tendencia.
En la pasarela se vieron tracksuits que llevan impresa la silueta de un traje elegante, como si quisieran reírse de las reglas y, al mismo tiempo, darles sentido en un contexto moderno, y jumpsuits de corte amplio con rollo Wall Street que sugieren poder sin renunciar a la comodidad. También hubo chaquetas con cuellos que se pueden transformar, trenchs cortos con cortes cinéticos y hasta camisetas compresivas que parecen abrazar otra forma corporal completa, jugando con la silueta como si de escultura se tratara. Todo ello en tonos verde bosque, azul marino y marrones terrosos que recuerdan a paisajes de otoño bien fríos.
Hay temporadas que pasan s…


























