La Semana de la Moda de Nueva York ha sido el escenario elegido para consolidar el renacimiento de Calvin Klein Collection bajo la dirección creativa de Veronica Leoni. En su propuesta para la temporada Otoño-Invierno 2026, la diseñadora ha logrado proyectar una visión masculina que equilibra la nostalgia de los años noventa con una modernidad utilitaria y sofisticada. Esta colección no solo marca un hito en el calendario de la NYFW, sino que redefine el concepto de lujo silencioso a través de siluetas que priorizan la libertad de movimiento y la calidad de los materiales, posicionando nuevamente a la firma como un referente indiscutible del diseño estadounidense.
La estética del hombre Calvin Klein para esta temporada se aleja de la ornamentación innecesaria para centrarse en lo que la marca denomina "minimalismo monumental". Las piezas clave de la colección incluyen abrigos de lana en cortes rectos, gabardinas con proporciones ligeramente exageradas y chaquetas de cuero con acabados texturizados que aportan una pátina de sofisticación vivida. El uso de tejidos nobles como el cachemir y la seda técnica permite que cada prenda fluya con una naturalidad que evita la rigidez tradicional del guardarropa invernal, demostrando que la comodidad no está reñida con la elegancia sartorial más rigurosa.
Un aspecto destacado del desfile ha sido la integración de elementos del ADN histórico de la casa, como la icónica ropa interior, que en esta ocasión se asoma de manera sutil bajo pantalones de pinzas holgados y trajes desestructurados. Esta reinterpretación del "Calvin-ism" busca elevar lo cotidiano a la categoría de arte, utilizando una paleta de colores neutros donde predominan el gris carbón, el azul marino profundo y el blanco puro, interrumpidos ocasionalmente por tonos tierra que evocan la sobriedad del paisaje urbano neoyorquino en los meses más fríos del año.
La Semana de la Moda de Nueva York…













