Glenn Martens deconstruye y dinamiza el denim con brillo y volumen en su desfile Otoño-Invierno 2026 para Diesel



Glenn Martens ha logrado redefinir el legado de Diesel convirtiéndolo en un terreno de juego para la ingeniería experimental y el comentario social más mordaz. Para la colección de moda masculina de otoño e invierno de 2026 el director creativo profundiza en su exploración de la estética de lo vivido llevando el concepto de la rebelión a un nivel de sofisticación técnica que roza la alta costura. Esta propuesta no es simplemente un conjunto de prendas estacionales sino un estudio sobre la resiliencia de los materiales donde la frontera entre la vestimenta y la piel se vuelve difusa a través de procesos que imitan la erosión natural del tiempo.



Las siluetas presentadas en la capital lombarda evocan un nomadismo industrial caracterizado por volúmenes exagerados y texturas que parecen encontrarse en un estado de descomposición controlada. El tejido vaquero permanece como el protagonista indiscutible pero es sometido a lavados ácidos y trituraciones por láser que transforman la tela en algo que recuerda al musgo orgánico o al metal oxidado. Los abrigos con acolchados extremos conviven con tejidos de punto transparentes que revelan la anatomía subyacente mientras que el uso de técnicas de trampantojo genera la ilusión de múltiples capas superpuestas en piezas que son en realidad estructuras únicas y complejas.



La narrativa cromática para esta temporada invernal se desplaza a través de un espectro de verdes tóxicos y grises profundos junto a ocres terrosos que refuerzan la sensación de un paisaje postindustrial sumamente sofisticado. El calzado y los accesorios siguen esta misma lógica del desgaste extremo presentando acabados que sugieren años de uso pero que ocultan una construcción técnica impecable en su interior. Cada conjunto está diseñado para un individuo que encuentra la belleza en lo imperfecto y que comprende que el verdadero valor del lujo reside actualmente en la capacidad de contar una historia a través de cada hilo deshilachado y cada mancha intencionada.

Al apagarse las luces en el almacén queda claro que Martens ha conseguido que Diesel sea una voz imprescindible para una generación que rechaza lo pulido y lo estático. La colección funciona como un recordatorio de que la moda alcanza su mayor poder cuando abraza el caos del mundo real en lugar de intentar esconderse de él. Esta visión invernal consolida un estilo que es simultáneamente agresivo y frágil dejando una huella duradera en el panorama milanés y redefiniendo el camino de la indumentaria masculina para los años venideros.