Sensualidad, poder y nostalgia: el Gucci de Demna Gvasalia que mira al futuro



En la Semana de la Moda de Milán Otoño-Invierno 2026/27, Gucci vivió uno de sus momentos más esperados en años con la presentación de su nueva colección bajo la dirección creativa de Demna, diseñador georgiano que asumió el timón de la maison en julio de 2025 tras una década en Balenciaga. El desfile, celebrado el 27 de febrero de 2026 en Milán, marcó un punto de partida y una declaración de intenciones para una casa que busca recuperar fuerza creativa en un mercado de lujo desafiante.

La propuesta de Demna para la colección Otoño/Invierno 2026/27 fue, ante todo, una reinterpretación potente de la identidad de Gucci, jugando con la idea de “Gucci-ness” —un concepto cultural y emocional más allá de una simple etiqueta de moda— y fusionando la herencia de la casa con referencias estéticas contemporáneas. Aunque el propio diseñador ha descrito esta etapa como una visión ligera, refinada y emocional, su lenguaje creativo fue cualquier cosa menos discreto sobre la pasarela italiana.



El desfile se impregnó de referencias al lujo sensual y provocador que caracterizó la época dorada de Gucci bajo la dirección de Tom Ford, particularmente en la década de los noventa. Siluetas que combinaban cortes ajustados, transparencias, tejidos brillantes y atrevidos accesorios dibujaron un equilibrio entre la elegancia clásica y el exceso glamuroso, creando una estética que invitaba tanto al espectáculo como al uso real.



Entre los elementos que destacaron en la colección se incluyeron minivestidos ceñidos con cut-outs atrevidos, encajes brillantes que rozaban lo etéreo, logotipos dobles G reinterpretados en cinturones y accesorios, y una paleta que fusionaba tonos profundos con acentos metálicos. La línea jugó además con formas icónicas —como los pantalones de tiro bajo, faldas lápiz y chaquetas estructuradas— que rememoran época y, al mismo tiempo, miran hacia un futuro audaz para la marca.

La aparición de modelos y caras conocidas contribuyó a subrayar el impacto cultural del desfile. Figuras como Emily Ratajkowski, Karlie Kloss y Elsa Hosk protagonizaron la pasarela, aportando diversidad estilística y dinamismo a los looks presentados. El cierre del espectáculo corrió a cargo de la supermodelo Kate Moss, que regresó a la pasarela casi treinta años después de su icónica presencia en desfiles de la casa, desfilando con un vestido largo de lentejuelas con un detalle atrevido en la espalda que rememoró estéticas arriesgadas del pasado de Gucci.