Andrea Pompilio demuestra el arte de la funcionalidad japonesa con el desfile de Onitsuka Tiger en Milán



La firma japonesa Onitsuka Tiger, bajo la dirección creativa de Andrea Pompilio, ha presentado para la temporada de otoño e invierno 2026 una propuesta masculina que consolida su estatus como el puente definitivo entre el deporte de élite y el lujo utilitario. La colección se aleja de las estructuras rígidas para abrazar una fluidez que celebra el dinamismo de la vida contemporánea, reinterpretando los códigos del archivo histórico de la marca con una sensibilidad técnica deslumbrante. Cada conjunto se percibe como una exploración de la forma en movimiento, donde el minimalismo japonés se encuentra con la exuberancia de la moda europea, logrando un equilibrio que se siente tan orgánico como futurista en cada costura y cada corte.



Las siluetas de esta temporada masculina apuestan por volúmenes audaces y superposiciones que juegan con la profundidad visual del espectador. Los abrigos de corte oversize, confeccionados en tejidos técnicos repelentes al agua y lanas de alta densidad, se convierten en las piezas centrales de un armario que no teme a las inclemencias del tiempo. El uso del color se mantiene fiel a la sofisticación de la marca, integrando el icónico amarillo Onitsuka con grises metálicos, negros profundos y detalles en terracota que evocan la transición de la naturaleza hacia el frío. Las prendas de punto presentan texturas acanaladas que aportan una calidez estructural, mientras que los pantalones de estilo cargo se refinan mediante líneas más limpias y materiales que fluyen con la zancada del modelo.





El calzado, alma máter de la casa, evoluciona hacia formas más robustas pero sorprendentemente ligeras, fusionando la estética de las botas de senderismo con la agilidad de las zapatillas de pista clásicas. Esta colección masculina subraya la importancia de los detalles funcionales, como cierres termosellados y cuellos de protección extendidos, que no solo cumplen una labor práctica sino que se integran como elementos ornamentales de gran fuerza visual. Al observar el desfile, queda claro que la marca busca vestir a un hombre que valora la eficiencia sin renunciar a una distinción silenciosa, alguien que entiende que la verdadera elegancia reside en la libertad de movimiento y en la calidad táctil de lo que lleva puesto.

Al concluir este viaje estacional, Onitsuka Tiger reafirma que su legado es una entidad viva que se nutre del pasado para proyectar un invierno lleno de vitalidad y propósito. La colección FW26 no es simplemente una suma de piezas aisladas, sino un manifiesto sobre cómo el diseño puede mejorar la experiencia urbana a través de la inteligencia textil. Andrea Pompilio ha logrado crear un universo donde la tecnología y el estilo no solo coexisten, sino que se potencian mutuamente para ofrecer una visión de futuro esperanzadora y vibrante. La industria despide esta propuesta con la certeza de que el camino trazado por la marca sigue siendo uno de los más coherentes y excitantes en el panorama de la moda global actual.