Pau Cubarsí y la generación que juega sin miedo: liderazgo, Loewe y un Mundial a los 19 para Esquire España



A sus 19 años, Pau Cubarsí ya vive instalado en ese territorio reservado para los elegidos: líder del Barça, titular habitual con la selección española y símbolo de una generación que ha perdido el miedo a competir contra cualquiera. Ahora, además, el central catalán se convierte en imagen de la alianza entre Loewe y la selección española, una unión donde moda, fútbol y cultura encuentran un mismo lenguaje. En el Camp Nou, vestido con piezas de la firma española, Cubarsí proyecta exactamente lo que transmite sobre el césped: serenidad, elegancia y una madurez impropia de su edad.

La escena parece escrita para definir el momento que atraviesa el defensor. Mientras suena “Elefants” de Oques Grasses, Cubarsí posa con naturalidad, lejos de cualquier artificio. Hace apenas dos años era un adolescente que entrenaba por primera vez con el primer equipo del Barça; hoy está a punto de disputar su primer Mundial absoluto con España en Estados Unidos, México y Canadá. El salto ha sido meteórico, pero no casual. Su crecimiento responde a esa mezcla de disciplina, personalidad y confianza que define a la nueva generación azulgrana.

En la conversación queda claro que el central entiende perfectamente el peso del escenario que le espera. El Mundial representa el sueño máximo para cualquier futbolista y Cubarsí afronta el reto con una tranquilidad casi desconcertante. No habla desde la arrogancia, sino desde la convicción. España llega como una de las selecciones más sólidas del planeta tras conquistar la Eurocopa y el oro olímpico, y el defensa sabe que el grupo atraviesa uno de sus mejores momentos competitivos en años.



También llama la atención cómo asume el liderazgo dentro del vestuario pese a convivir con figuras mucho más veteranas. En el Barça ya ejerce como una voz importante dentro del campo, una consecuencia natural de su posición y de su personalidad. Cubarsí pertenece a esa nueva camada formada junto a nombres como Lamine Yamal, Pedri o Gavi, futbolistas que entienden la presión como parte cotidiana de competir en la élite. En ellos no existe el complejo generacional; solo la obsesión por ganar.

Esa mentalidad también se refleja en su visión del fútbol moderno. Cubarsí reconoce la importancia del trabajo psicológico para sostenerse en la élite, especialmente en una posición donde cada error queda expuesto. Admirador de Gerard Piqué y formado bajo la influencia de Robert Lewandowski, el central ha construido un perfil poco habitual: técnico, elegante con balón y agresivo cuando el partido lo exige. Su evolución ha roto además uno de los grandes tópicos históricos de La Masía, tradicionalmente asociada a centrocampistas creativos más que a centrales dominantes.

Fuera del campo, Cubarsí mantiene un perfil mucho más reservado. Habla de sacrificios normales para alguien que alcanzó el profesionalismo demasiado pronto: menos anonimato, menos tiempo con amigos y una vida permanentemente observada. Pero no hay rastro de nostalgia. Para él, vestir la camiseta del Barça y jugar un Mundial compensan cualquier renuncia. Quizá por eso transmite una seguridad tan natural: porque todavía conserva la mirada del niño que soñaba exactamente con estar donde está hoy.



Créditos

Fotiografía: JUANKR
Asistente de fotografía y vídeo: Sergio González
Asistente de estilismo: Martina Tacchini
Maquillaje y peluquería: Natalia Ferreiros
Editora gráfica: Carolina Álvarez
Producción: Marta Sánchez