El nuevo lujo masculino de Thomas Cocquerel: perlas, riesgo y vulnerabilidad para Esquire Australia en fotos de Jamie Green



El actor australiano Thomas Cocquerel atraviesa uno de los momentos más interesantes de su carrera mientras consolida una imagen masculina que combina sensibilidad, elegancia relajada y una honestidad poco habitual en Hollywood. Entre desfiles de la Semana de la Moda Australiana y nuevos proyectos televisivos en Estados Unidos, Cocquerel se posiciona como un rostro capaz de conectar el lujo contemporáneo con una masculinidad más introspectiva.

La conversación alrededor del actor termina revelando el símbolo que parece definir tanto su carrera como su estética personal: la palabra “If”, tatuada discretamente en uno de sus dedos como homenaje al célebre poema de Rudyard Kipling. Más que un detalle estético, el tatuaje funciona como un manifiesto íntimo sobre resiliencia, disciplina emocional y autocontrol; valores que también se reflejan en la manera sobria y refinada con la que Cocquerel construye su imagen pública.

La conexión entre esa filosofía personal y el universo del lujo masculino encuentra un punto natural en su colaboración con Paspaley para la colección Diver, la primera línea masculina de la firma. El actor quedó particularmente fascinado por la narrativa detrás de las perlas y el riesgo físico de los buzos que las recuperan, una visión que transforma un accesorio tradicionalmente asociado a la feminidad en una pieza de carácter masculino y aventurero.

Créditos

Director Editorial/Director Creativo: Grant Pearce
Fotografía: Jamie Green
Texto: Ben Jhoty
Directora De Producción: Rebecca Moore
Peluquería Y Maquillaje: Darren Summors
Asistente De Moda: Kailee Waller
Video: Tale Studios



En medio de la Semana de la Moda Australiana, Cocquerel apareció con un uniforme que resume perfectamente el giro actual de la moda masculina: camisa utilitaria azul marino de segunda mano, jeans holgados y mocasines marrones. La combinación habla de una elegancia menos rígida, donde el lujo se mezcla con comodidad, piezas vintage y referencias funcionales. Incluso reconoce, con ironía, haber abandonado finalmente los skinny jeans gracias a la influencia de sus hermanas, abrazando una silueta más relajada y contemporánea.

La relación del actor con la moda también está atravesada por una identidad multicultural. Hijo de padre francés y criado entre Sídney, Madrid, París y Texas, Cocquerel desarrolló desde muy joven una capacidad de adaptación que hoy se traduce tanto en su trabajo actoral como en su estilo personal. Esa mezcla de influencias europeas, estadounidenses y australianas alimenta una presencia sofisticada pero accesible, alejada del exceso y más cercana a una masculinidad natural.

Su ascenso en Hollywood ha sido igual de progresivo. Tras participar en producciones como The Gilded Age y All Her Fault, el actor ha construido una carrera marcada por la paciencia y la evolución constante. En paralelo, su transición hacia personajes más maduros refleja también un cambio de imagen: menos “chico joven de drama romántico” y más hombre adulto con presencia sólida y emocionalmente compleja.