La colección Primavera-Verano 2027 de Brioni no necesitó una pasarela para transmitir su mensaje. Presentada a través de un lookbook, la casa italiana apostó por un formato íntimo que permitía apreciar con calma aquello que siempre ha definido su identidad: la excelencia de la sastrería. Más que presentar una serie de prendas, Brioni mostró una forma de entender el lujo basada en la artesanía, la personalización y una elegancia que nunca necesita llamar la atención. La colección también sirvió para reforzar Brioni Maestria, el programa con el que la firma amplía sus servicios de confección a medida y personalización más allá de los trajes, incorporando camisas, prendas de punto, calzado y artículos de piel.
La inspiración nació en Roma, ciudad donde Brioni fue fundada en 1945 y cuya influencia recorrió toda la colección. Esa conexión se reflejó en una paleta de colores que evocaba distintos rincones de la capital italiana: el Rosso Roma, el beige del travertino, el azul de la Fontana di Trevi, el verde eucalipto o los tonos coral y ocre. Era una forma sutil de trasladar el carácter romano a un armario contemporáneo, donde la sofisticación surgía de los matices y no de los excesos. Casi la mitad de los tejidos utilizados fueron desarrollados exclusivamente para la firma, reafirmando su apuesta por la investigación textil y la calidad de los materiales.
La sastrería, naturalmente, fue el gran eje de la propuesta, aunque con un enfoque mucho más relajado que el asociado tradicionalmente a Brioni. Los hombros aparecían desestructurados, las chaquetas ganaban ligereza y los pantalones ofrecían un volumen más amplio y cómodo. Destacaban piezas como un traje confeccionado en Zefiro, un tejido exclusivo que mezcla seda, cachemira y lino, o el blazer Soffio de nobuk ultraligero con botones dorados. Incluso las prendas de cuero sorprendían por su suavidad, hasta el punto de parecer confeccionadas en algodón. El resultado era una elegancia que se alejaba del traje de poder para acercarse a un lujo mucho más natural y contemporáneo.
El lookbook también dejó claro que Brioni entiende el armario masculino de forma mucho más amplia que hace unos años. Junto a los trajes aparecían saharianas sin forro, sobrecamisas de ante, cazadoras de inspiración deportiva y chaquetas de viaje pensadas para acompañar un estilo de vida más dinámico. No se trataba de abandonar la tradición sartorial, sino de demostrar que esa misma excelencia artesanal puede trasladarse a prendas más informales sin perder un ápice de refinamiento.

Fotos de Brioni
