La colección Primavera-Verano 2027 de KidSuper volvió a confirmar que Colm Dillane entiende la moda como un gran ejercicio de imaginación. Esta temporada, el diseñador decidió salir de París y trasladar su desfile a Miami, aprovechando el ambiente del Mundial de Futbol para convertir la pasarela en una celebración de la creatividad, el deporte y el intercambio cultural. Era un cambio de escenario poco habitual, pero encajaba perfectamente con una marca que siempre ha preferido romper las reglas antes que seguirlas.
El futbol fue el punto de partida de la colección, aunque nunca se convirtió en un tema literal. Más bien funcionó como una excusa para hablar de comunidad, de viajes y de las conexiones que pueden surgir entre personas de distintos lugares del mundo. Esa idea estuvo presente tanto en la puesta en escena como en la propia ropa, donde convivían referencias deportivas con sastrería, prendas de inspiración artística y un sinfín de colaboraciones que ampliaban el universo de KidSuper mucho más allá de la moda.
Visualmente, la colección era un auténtico collage. Estampados pintados a mano, aplicaciones de gamuza, tejidos de punto con dibujos, patchworks, rayas, flores y colores vibrantes se sucedían sin miedo a mezclar registros. Sobre el papel podría parecer caótico, pero Dillane tiene la capacidad de hacer que todo encuentre un equilibrio. Sus looks funcionan como una obra construida a partir de muchas pequeñas historias que terminan formando una identidad reconocible.
También hubo espacio para una sastrería mucho más relajada de lo que suele asociarse a la marca. Trajes amplios, pantalones fluidos y chaquetas de construcción suave convivían con prendas deportivas, camisetas gráficas y accesorios llamativos. Esa mezcla entre lo formal y lo informal lleva años siendo una de las fortalezas de KidSuper, pero en esta colección se sintió especialmente natural, como si todas esas influencias hubieran terminado encontrando un mismo lenguaje.
Quizá lo más interesante del desfile fue comprobar que Colm Dillane sigue diseñando desde la curiosidad. Mientras muchas marcas buscan definir una única estética, KidSuper disfruta acumulando referencias, colaboraciones e ideas aparentemente incompatibles. Primavera-Verano 2027 no pretende ofrecer respuestas cerradas, sino recordar que la moda también puede ser un espacio para jugar, experimentar y conectar con otras disciplinas. En un calendario cada vez más uniforme, esa libertad sigue siendo uno de los mayores activos de la firma.
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