La diseñadora irlandesa Simone Rocha protagonizó uno de los momentos más esperados de Pitti Uomo 110 al presentar su primera colección masculina independiente. Celebrado en el histórico Teatro della Pergola de Florencia, el desfile marcó un nuevo capítulo para una creadora que lleva años redefiniendo los códigos del vestir contemporáneo mediante una mezcla única de romanticismo, sensibilidad y rebeldía.
Aunque Simone Rocha introdujo líneas masculinas dentro de sus colecciones desde hace varias temporadas, Primavera-Verano 2027 supone la primera ocasión en la que el menswear ocupa por completo el centro de la escena. La invitación de Pitti Uomo como diseñadora estrella confirmó la creciente relevancia de su visión dentro de la moda masculina internacional.
La diseñadora explicó que la colección fue concebida a partir de distintos personajes —pintores, trabajadores y bailarines—, una idea que aportó al desfile una dimensión narrativa y teatral sin perder de vista la funcionalidad cotidiana de las prendas. La propuesta exploró la tensión entre elementos tradicionalmente masculinos y detalles asociados históricamente a la feminidad. Blazers de sastrería aparecieron combinados con encajes, prendas exteriores se enriquecieron con volantes y frunces, mientras que accesorios delicados convivieron con siluetas clásicas.
Lejos de resultar provocadora de forma gratuita, la colección transmitió una idea de masculinidad más abierta y emocional. Rocha no busca eliminar los códigos tradicionales del vestir masculino, sino reinterpretarlos desde una perspectiva más compleja y contemporánea.
El escenario elegido tuvo un papel fundamental en la narrativa del desfile. El Teatro della Pergola, uno de los más antiguos de Italia, reforzó el carácter dramático de la colección. Los motivos florales, los estampados inspirados en recuerdos florentinos y diversas referencias al mundo escénico aportaron una atmósfera romántica que recorrió toda la presentación.
Las prendas parecían pertenecer a personajes de una obra contemporánea: hombres sensibles, creativos y seguros de sí mismos que utilizan la moda como herramienta de expresión personal.
Uno de los mayores logros de la colección fue equilibrar fantasía y realidad. Junto a piezas más teatrales aparecieron camisas de cuello abierto, pantalones de algodón en tonos suaves, prendas de punto y delantales reinterpretados que evocaban la ropa de trabajo tradicional.
Esta dualidad permitió que la colección resultara accesible sin renunciar a la identidad distintiva de la diseñadora. El romanticismo característico de Rocha se mantuvo intacto, pero adaptado a un guardarropa masculino que puede trasladarse con facilidad de la pasarela a la vida real.
Fotos de Pitti Uomo






































