Harry Styles atraviesa una nueva etapa. Después de años de giras, discos y una exposición constante, el cantante parece haber encontrado una forma diferente de relacionarse con la fama, y ese cambio también se refleja en la imagen que proyecta.
Desde que dejó atrás su etapa con One Direction, Styles pasó rápidamente de ídolo adolescente a una de las figuras más relevantes del pop contemporáneo. Pero entre Harry's House, publicado en 2022, y su nuevo álbum, el artista parece haber buscado precisamente lo contrario: alejarse del personaje de superestrella.
Después de terminar una extensa gira, Styles se instaló en un pequeño pueblo italiano alejado de los paparazzi y comenzó a disfrutar de una vida mucho más discreta. Conciertos de LCD Soundsystem, noches en clubes como Berghain y una rutina aparentemente normal sustituyeron parte del frenesí que había acompañado su carrera.
Ese cambio también encuentra su reflejo en su nueva música. Si sus primeros trabajos en solitario estaban marcados por el rock de los años setenta y ochenta, con referencias a David Bowie y Elton John, su etapa actual se acerca más al pop electrónico, el techno y la cultura de club berlinesa.
La estética que acompaña esta transformación parece seguir el mismo camino. Styles se encuentra cada vez más cómodo en una masculinidad menos predecible, capaz de moverse entre códigos de estrella del pop, actitud de club y una apariencia mucho más relajada. La ropa deja de funcionar como un disfraz y se convierte en una extensión natural de esta nueva etapa.

Su gira Together, Together refuerza esa sensación. En lugar de recorrer decenas de ciudades durante periodos breves, Styles ha optado por una serie de residencias más largas. Después de Ámsterdam y Londres, donde ofreció 12 conciertos agotados en Wembley, Ciudad de México se convirtió en otra de las grandes paradas de la gira.
El recorrido culminará en Nueva York con 30 conciertos en el Madison Square Garden, donde más de medio millón de personas podrán verlo durante las diez semanas de residencia. Una cifra que contrasta con la imagen de hombre aparentemente normal que Styles ha construido fuera de los escenarios.
Créditos:
Entrevista realizada por Julio Torres
Fotografías de David Sims
Estilismo a cargo de Harry Lambert
Fotos de W Magazine
Desde que dejó atrás su etapa con One Direction, Styles pasó rápidamente de ídolo adolescente a una de las figuras más relevantes del pop contemporáneo. Pero entre Harry's House, publicado en 2022, y su nuevo álbum, el artista parece haber buscado precisamente lo contrario: alejarse del personaje de superestrella.
Después de terminar una extensa gira, Styles se instaló en un pequeño pueblo italiano alejado de los paparazzi y comenzó a disfrutar de una vida mucho más discreta. Conciertos de LCD Soundsystem, noches en clubes como Berghain y una rutina aparentemente normal sustituyeron parte del frenesí que había acompañado su carrera.
Ese cambio también encuentra su reflejo en su nueva música. Si sus primeros trabajos en solitario estaban marcados por el rock de los años setenta y ochenta, con referencias a David Bowie y Elton John, su etapa actual se acerca más al pop electrónico, el techno y la cultura de club berlinesa.
La estética que acompaña esta transformación parece seguir el mismo camino. Styles se encuentra cada vez más cómodo en una masculinidad menos predecible, capaz de moverse entre códigos de estrella del pop, actitud de club y una apariencia mucho más relajada. La ropa deja de funcionar como un disfraz y se convierte en una extensión natural de esta nueva etapa.

Su gira Together, Together refuerza esa sensación. En lugar de recorrer decenas de ciudades durante periodos breves, Styles ha optado por una serie de residencias más largas. Después de Ámsterdam y Londres, donde ofreció 12 conciertos agotados en Wembley, Ciudad de México se convirtió en otra de las grandes paradas de la gira.
El recorrido culminará en Nueva York con 30 conciertos en el Madison Square Garden, donde más de medio millón de personas podrán verlo durante las diez semanas de residencia. Una cifra que contrasta con la imagen de hombre aparentemente normal que Styles ha construido fuera de los escenarios.
Créditos:
Entrevista realizada por Julio Torres
Fotografías de David Sims
Estilismo a cargo de Harry Lambert
Fotos de W Magazine