La gran novedad es el Frozen Carbon, un material que combina fibras de carbono, pigmentos y partículas metálicas para crear composiciones únicas. El resultado es una esfera con patrones, vetas y texturas que recuerdan a las formas naturales del mármol, pero con una estética mucho más contemporánea y técnica.
No existen dos esferas exactamente iguales. Cada reloj presenta una distribución diferente de los materiales que componen su superficie, convirtiendo una característica que normalmente se considera parte del diseño en uno de los principales argumentos de exclusividad de la colección.
El concepto encaja con la filosofía Innovative Craftsmanship de Maurice Lacroix, basada en combinar el conocimiento tradicional de la relojería suiza con la experimentación y el desarrollo de nuevos materiales. En el AIKON-IC FROZEN CARBON, esa búsqueda se concentra especialmente en la esfera, que pasa de ser un elemento funcional a convertirse en la pieza central de la identidad del reloj.
Las distintas configuraciones exploran diferentes efectos visuales. Algunas incorporan partículas metálicas en tonos bronce o titanio, creando contrastes que aparecen entre las fibras de carbono y aportan profundidad a la superficie. Otras recurren directamente al color, con versiones en Deep Forest, rojo, turquesa y violeta.
Esta variedad hace que cada reloj tenga una personalidad diferente. Los tonos más oscuros transmiten una sensación más sobria y discreta, mientras que las versiones con colores intensos convierten la esfera en el elemento protagonista del conjunto.
El uso del carbono también refuerza el carácter contemporáneo de la pieza. Frente a los materiales tradicionales de la relojería, su presencia introduce una estética asociada a la ingeniería, el rendimiento y la tecnología, pero reinterpretada desde una perspectiva más artesanal gracias a la fabricación individual de cada esfera.
El AIKON-IC FROZEN CARBON encuentra así un equilibrio entre precisión y expresión personal. Su diseño no busca únicamente destacar por la incorporación de un material innovador, sino aprovechar las propias características de ese material para conseguir algo que resulta especialmente atractivo en un reloj de lujo: la sensación de poseer una pieza que no puede ser reproducida exactamente igual.
Fotos de Maurice Lacroix