Paul Anthony Kelly está viviendo uno de esos momentos en los que una carrera parece cambiar de dirección de manera definitiva. El actor, protagonista de la portada de VMAN 57, llegó a la interpretación después de más de una década frente a las cámaras como modelo, una experiencia que le permitió trabajar para firmas como Loro Piana y Brooks Brothers antes de conseguir el papel de John F. Kennedy Jr. en Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette.
Su imagen, alta, atlética y con un aire que recuerda a las estrellas del Hollywood clásico, fue durante años precisamente uno de los obstáculos que tuvo que superar. Kelly reconoce que el mundo de la moda arrastraba consigo el estigma de ser considerado simplemente "una cara bonita", una percepción que, según explica, hizo que durante mucho tiempo no se le tomara en serio como actor. Ahora, después de conseguir el papel que llevaba años persiguiendo, siente que puede dejar atrás esa etiqueta y demostrar que detrás de su físico existe también una verdadera vocación interpretativa.
La moda, sin embargo, continúa formando parte de su identidad y la sesión de VMAN lo demuestra con una serie de looks que juegan precisamente con esa dualidad entre modelo y actor. Kelly aparece vestido con firmas como Prada, Gucci y Saint Laurent by Anthony Vaccarello, alternando sastrería, abrigos de marcada presencia, camisas satinadas y prendas de estética más relajada. Un trench de Saint Laurent acompañado de pantalones amplios proyecta una imagen sofisticada y cinematográfica, mientras que las propuestas de Prada y Gucci exploran una masculinidad más experimental.
Entre los estilismos destaca también una combinación de camisa y pantalón de satén de Gucci, acompañada por un cinturón con hebilla G, que lleva la elegancia masculina hacia un territorio más sensual. En otra de las imágenes, un abrigo de Prada se convierte en protagonista junto a una camisa de la misma firma, mientras que una chaqueta negra perforada de Gucci introduce un componente más contemporáneo y rebelde. La selección de prendas refuerza la idea de que Kelly puede moverse con naturalidad entre diferentes códigos estéticos sin perder esa apariencia de protagonista de película clásica.
Más allá de la ropa, la historia de Kelly resulta especialmente interesante por la manera en que ha utilizado su experiencia como modelo para construir su nueva carrera. Él mismo explica que trabajar durante tantos años delante de una cámara le enseñó a controlar el movimiento corporal y a transmitir emociones incluso dentro de una imagen estática. Esa preparación terminó convirtiéndose en una herramienta inesperada cuando tuvo que enfrentarse a la interpretación y aprender a expresar esas mismas emociones mientras la cámara estaba en movimiento.

El salto de Love Story tampoco parece ser un episodio aislado. Mientras la serie consolidaba su reconocimiento, Ryan Murphy volvió a contar con él para la decimotercera temporada de American Horror Story, donde Kelly asegura que ha encontrado un personaje completamente diferente y mayor libertad para explorar su interpretación. Además, el actor aparecerá junto a Kirsten Dunst y Sydney Sweeney en The Housemaid's Secret, prevista para 2027.
Y si depende de Kelly, su siguiente transformación podría llevarlo precisamente al lado oscuro. Durante la conversación con Niecy Nash, el actor confiesa que uno de sus grandes deseos es interpretar a un villano, una idea que ambos terminan imaginando juntos como una futura colaboración. Después de años intentando demostrar que era algo más que un modelo, Paul Anthony Kelly parece haber encontrado finalmente el escenario que estaba buscando: uno en el que su presencia física siga siendo una ventaja, pero en el que su capacidad para contar historias sea la verdadera protagonista.
Fotos de VMAN
