MEGMIURA WARDROBE regresó a la pasarela de Rakuten Fashion Week TOKYO con una colección Primavera-Verano 2027 que propone mirar la ropa desde otro ángulo. Bajo el nombre de “POST NEW WAVE”, la diseñadora japonesa MEG Miura cuestiona la idea de que una prenda tenga una única manera correcta de llevarse y plantea, en su lugar, un armario en constante transformación según quién lo viste, cómo se mueve y desde dónde se observa. El desfile tuvo lugar el 1 de septiembre en Shibuya Hikarie, en Tokio.
La inspiración procede de la cultura new wave y, especialmente, de la figura de David Byrne, líder de Talking Heads. Más que reproducir literalmente la estética de aquella escena musical, Miura se interesa por su actitud: cuestionar las convenciones, romper con las formas establecidas y utilizar el cuerpo como parte fundamental de la expresión. Esa filosofía se traslada directamente al patronaje, diseñado para funcionar desde los 360 grados y ofrecer diferentes lecturas dependiendo del movimiento.
Es precisamente ahí donde la colección encuentra uno de sus mayores atractivos. Una misma prenda puede adquirir una apariencia completamente distinta cuando cambia la postura o la manera de llevarla. El concepto de que “una prenda no tiene una única forma terminada” se convierte en una herramienta de diseño, y no simplemente en una declaración conceptual.
El protagonismo vuelve a recaer sobre la especialidad de MEGMIURA WARDROBE: el outerwear. La firma, que desde 2021 se ha concentrado especialmente en prendas exteriores, trabaja desde la idea de crear ropa bella desde cualquier ángulo, combinando funcionalidad y construcción escultórica. Para Primavera-Verano 2027, esa filosofía se traduce en abrigos largos, siluetas flare y grandes volúmenes tipo balloon que se separan deliberadamente del cuerpo.
En lugar de seguir una silueta ajustada y convencional, las prendas generan su propio espacio alrededor del cuerpo. Algunos abrigos adquieren una apariencia casi arquitectónica, mientras que otros se expanden con una ligereza inesperada. Un ejemplo especialmente llamativo es el abrigo transparente de nylon que abre el desfile, una pieza que combina protección y ligereza y que resume bastante bien la dirección de la colección.
El juego con las capas también resulta fundamental. Muchos de los looks se llevan abiertos, dejando que las prendas interiores formen parte de la composición. Cárdigans de punto aparecen sobre camisas, mientras que prendas exteriores transparentes se colocan bajo chaquetas. Pliegues, volantes y frunces añaden movimiento a unas siluetas que ya de por sí están pensadas para cambiar mientras el cuerpo se desplaza.
Fotos de Rakuten Tokyo Fashion Week
La inspiración procede de la cultura new wave y, especialmente, de la figura de David Byrne, líder de Talking Heads. Más que reproducir literalmente la estética de aquella escena musical, Miura se interesa por su actitud: cuestionar las convenciones, romper con las formas establecidas y utilizar el cuerpo como parte fundamental de la expresión. Esa filosofía se traslada directamente al patronaje, diseñado para funcionar desde los 360 grados y ofrecer diferentes lecturas dependiendo del movimiento.
Es precisamente ahí donde la colección encuentra uno de sus mayores atractivos. Una misma prenda puede adquirir una apariencia completamente distinta cuando cambia la postura o la manera de llevarla. El concepto de que “una prenda no tiene una única forma terminada” se convierte en una herramienta de diseño, y no simplemente en una declaración conceptual.
El protagonismo vuelve a recaer sobre la especialidad de MEGMIURA WARDROBE: el outerwear. La firma, que desde 2021 se ha concentrado especialmente en prendas exteriores, trabaja desde la idea de crear ropa bella desde cualquier ángulo, combinando funcionalidad y construcción escultórica. Para Primavera-Verano 2027, esa filosofía se traduce en abrigos largos, siluetas flare y grandes volúmenes tipo balloon que se separan deliberadamente del cuerpo.
En lugar de seguir una silueta ajustada y convencional, las prendas generan su propio espacio alrededor del cuerpo. Algunos abrigos adquieren una apariencia casi arquitectónica, mientras que otros se expanden con una ligereza inesperada. Un ejemplo especialmente llamativo es el abrigo transparente de nylon que abre el desfile, una pieza que combina protección y ligereza y que resume bastante bien la dirección de la colección.
El juego con las capas también resulta fundamental. Muchos de los looks se llevan abiertos, dejando que las prendas interiores formen parte de la composición. Cárdigans de punto aparecen sobre camisas, mientras que prendas exteriores transparentes se colocan bajo chaquetas. Pliegues, volantes y frunces añaden movimiento a unas siluetas que ya de por sí están pensadas para cambiar mientras el cuerpo se desplaza.
Fotos de Rakuten Tokyo Fashion Week











