En el mundo de la alta relojería, hay piezas que dan la hora y otras que dictan el paso de la historia. Para celebrar el Año del Caballo, Hublot ha decidido no ir a lo seguro. La manufactura suiza acaba de presentar el Spirit of Big Bang Frosted Carbon, una edición limitada a solo 88 unidades que es, en esencia, una escultura de ingeniería para la muñeca.
Como bien afirma Julien Tornare, CEO de la firma: "Dominamos los materiales como dominamos el tiempo: sin límites". Y no es marketing; es pura física aplicada al arte.
En la cultura china, el caballo no es solo un animal; es el símbolo máximo de la ambición, la resistencia y el impulso imparable. Hublot ha tomado esta filosofía y la ha encapsulado en su icónica caja de forma de tonel de 42 mm.
Lo que hace que esta pieza destaque en cualquier colección es su esfera. Inspirada en el arte de la dinastía Tang, presenta a un caballo rodado lleno de energía dinámica. Con la crin al viento y delineado en oro, el diseño evoca la velocidad y la potencia que todo hombre busca en su camino al éxito.
Desde 2016, Hublot ha utilizado el Año Nuevo Lunar para demostrar que la tradición y la modernidad no son opuestos, sino aliados. El Spirit of Big Bang Year of the Horse es una declaración de intenciones. Es un reloj para quien entiende que avanzar es la única dirección posible.
Si buscas una pieza que combine la fuerza del espíritu del caballo de fuego con la sofisticación técnica del carbono esculpido, esta edición de 88 piezas es, sin duda, el trofeo definitivo de este año.



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