La propuesta masculina de Ferragamo para primavera-verano 2027 llega en un momento clave para Maximilian Davis, que continúa afinando la identidad que quiere construir para la casa. El desfile se celebró en Milán el 26 de septiembre dentro de la Semana de la Moda y presentó una colección conjunta de hombre y mujer.
En el armario masculino, Davis sigue explorando esa mezcla entre elegancia italiana, sensualidad y facilidad para vestir que ha ido desarrollando desde su llegada a Ferragamo. La sastrería pierde rigidez y se combina con prendas más relajadas, mientras el cuero, uno de los grandes códigos históricos de la firma, mantiene un papel protagonista. También se percibe la continuidad de las referencias a los años veinte que han acompañado al diseñador en sus últimas propuestas, aunque reinterpretadas desde una perspectiva contemporánea y mucho menos literal.
El resultado es un hombre que no necesita elegir entre vestir sofisticado y sentirse cómodo. Las siluetas fluidas, las proporciones relajadas y los materiales trabajados con especial atención al tacto construyen una elegancia más despreocupada, pero todavía muy italiana. Ferragamo sigue así buscando ese punto en el que la ropa parece lujosa sin resultar excesivamente formal, una fórmula que permite que la tradición de la casa conviva con el lenguaje moderno de Maximilian Davis.
Fotos de Getty Images
En el armario masculino, Davis sigue explorando esa mezcla entre elegancia italiana, sensualidad y facilidad para vestir que ha ido desarrollando desde su llegada a Ferragamo. La sastrería pierde rigidez y se combina con prendas más relajadas, mientras el cuero, uno de los grandes códigos históricos de la firma, mantiene un papel protagonista. También se percibe la continuidad de las referencias a los años veinte que han acompañado al diseñador en sus últimas propuestas, aunque reinterpretadas desde una perspectiva contemporánea y mucho menos literal.
El resultado es un hombre que no necesita elegir entre vestir sofisticado y sentirse cómodo. Las siluetas fluidas, las proporciones relajadas y los materiales trabajados con especial atención al tacto construyen una elegancia más despreocupada, pero todavía muy italiana. Ferragamo sigue así buscando ese punto en el que la ropa parece lujosa sin resultar excesivamente formal, una fórmula que permite que la tradición de la casa conviva con el lenguaje moderno de Maximilian Davis.
Fotos de Getty Images